17.10.13

33 razones para compartir piso. O no.


"Intervención" planeada en contra de Barney y sus trucos de magia                                                             © "How I met your mother"


Para todos aquellos que han compartido piso alguna vez. Tu vida cambia cuando sueltas las maletas en esa casa. Huele raro. No hay madres de por medio y lo más cercano a un adulto que existe es el guardián ceremonial de Beffeater, plantado en medio de un mueble carcomido como si estuviera vigilando todo el salón.

Tu habitación no es la de tu casa. El gotelé se ha quedado grabado en tu retina, mientras un carrousel de imágenes con Benito Lopera Perrote clamando que fue su padre quien lo inventó, te atormenta en exceso. ¿Qué haces aquí? ¿Qué va a ser de tu vida desde este momento?

Aquí os dejo algunas de las situaciones más generalizables, concretamente 33. Muchas vividas, algunas vistas y otras tantas exageradas de lo que implica compartir piso. Quizás os suenen de algo:



1- Tu padre ya no es el jefe del mando, éste pasa a ser del primero que se sienta en el sofá.


2- El primero en el sofá siempre es el mismo ¿Duerme allí y no os habéis enterado?

3- La nevera no es nevera. Es un laberinto de olores y texturas.

4- Mejor no tocar al azar. Ten el 112 marcado, por si las moscas. Moscas, arañas, plancton...

5- No te molestes en etiquetar tus cosas. Borracho y a las 6 de la mañana no hay post-it que valga.

6- Tu habitación ya no es tuya. Es de todos. Acostúmbrate a las visitas intempestivas.

7- Con todos significa todos. Tus compis de piso, sus amigos, novias/os, la china que vende rosas y hasta la Niña de la Puebla.

8- Todos tus ligues deben pasar por una asamblea. Tu novia debe ser aceptada.

9- Es un gran reto. Aconséjale que NO sea ella misma. Que se comporte como un hombre co..nes!!

10- No hay agua. Es festivo nacional.

11- Toca ir a Portugal a por una botella. Es una locura.

12- Esas locuras terminan haciéndose realidad. Vete acostumbrándote también a esto.

13- Serás un experto en todas las materias, excepto en lo tuyo. Es lo que tiene convivir con médicos y abogados.

14- Aunque no lo veas como tal, bajo esa camiseta de "I (L) beer", se esconde un gran cirujano.

15- Tendrás las conversaciones telefónicas más largas que jamás hayas imaginado. No con tu madre, sino con las madres del resto. Te convertirás en un chivato para caer bien a "la Paqui, la Rosita o la Mari".

16- La recompensa: atmósfera tupper en la nevera para un mes.

17- Con un poco de suerte, hasta es posible que caiga algo de chocolate.

18- No importa que la chica haya estado de 4 a 6 de la madrugada. Tus compis se han enterado.

19- Obviamente van a preguntar "qué tal ha ido". No fanfarronees. Todo se sabe.

20- El champú disminuye a una velocidad alarmante. Qué extraño. Pensabas que a tus compis no les molaba eso del brillo espejo y tacto cashmere. Pero sí.

21- Las fiestas. Tu casa puede tener más invitados que una conferencia de la ONU. No te preocupes. No hay aforo limitado.

22- Eso sí, cuidado con el tema balconing. Un #instamoment no lo vale.

23- La cocina puede llegar a ser una clase de masterchef. Allí todo el mundo es experto aunque el frigo esté lleno de pizzas precocinadas.

24- Los restos de pizza tambien forman parte de ese ecosistema.

25- Procura no ser el top chef o pringarás siempre.

26- Sí, lo siento, se han comido el último yogur. Puedes traer al mismísimo Grissom, pero ninguno de esos cab...es va a confesar.

27- Nadie sabe usar la plancha. Es algo generalizado. Vivan las arrugas!! Sólo en la ropa claro.

28- No veías el telediario en casa. Aquí lo harás. Y lo comentarás. 

29- ¿Es que nadie va a comprar más yogures? No. En principio eres tú el único que los come. Hay que joderse.

30- Aunque intentes esconder tu fanatismo por Laura Pausini y vivirlo en secreto, tarde o temprano saldrá a la luz. Tu madre habla demasiado.

31- Domingos de resaca y comida basura. Momentos de silencio en el sofá.

32- Hablando de basura, ésta puede rebosar hasta límites que nunca hubieses imaginado. El que cierre la bolsa la baja. Si consigues cerrarla, premio.

33- Sin duda todos y cada uno de estos momentos son clave. Pero sobre todo, añadir ese en el que llegas a casa y están ellos. Esperando en el salón a que les cuentes cómo han ido tus vacaciones o por qué traes esa cara de acelga después de un finde con papá y mamá. Esperando que les incites a bajar a tomar unas cañas aunque sean las doce de la noche y mañana tengan prácticas a las ocho. Esperándote a ti, porque al fin y al cabo, eres uno más de la familia. Y como en un puzzle, todas las piezas cuentan.




Besos como quesos!!